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lunes, 9 de noviembre de 2015

Elvis y el Gospel, La Voz de Dios Hecha Canción






Elvis logró cotas de grandeza incomparable con sus temas Gospel, hasta el punto de ser la columna vertebral de gran parte de su legado musical. Pero antes de entrar en materia Elvisiana, conozcamos que es el Gospel, y cual es su historia.



PEQUEÑA HISTORIA DEL GOSPEL


La música Gospel nace de la tradición de los espirituales negros, una música arraigada en el sufrimiento de generaciones de esclavos africanos que fueron arrancados de su tierra y deportados a los países de América. 

El primer africano llegó en 1619 a Virginia, aunque no es hasta 1641 cuando un esclavo se bautiza como cristiano en Massachussets. Esta fecha es muy importante, pues los espirituales negros surgen de la simbiosis entre el carácter europeo del patrón y el estilo de los cantos y el carácter netamente africano de su interpretación y sus secuencias rítmicas y armónicas. Es decir, los espirituales negros beben de los cantos sacros europeos y los esclavos africanos adaptan esos cantos y los hacen suyos, transformándolos en una música con un alto sentido del ritmo y la interpretación pasional.

Los espirituales negros derivan en el Gospel propiamente dicho sobre 1930, cuando su popularidad se dispara en todos los EEUU. La palabra original es GodSpell, que en español se traduce como Llamada de Dios o Historia de Dios.

Los himnos empezaron a crecer con fuerza a partir del movimiento impulsado por John Wesley, que, aunque conocido como el padre del metodismo, puede considerarse el iniciador del movimiento evangélico moderno.


El interior de la restaurada Primera Asamblea de Dios en Tupelo



ELVIS Y EL GOSPEL


Elvis asistió de niño a la Primera Asamblea de Dios en East Tupelo con sus padres. El reverendo Frank W. Smith era el pastor de una vieja iglesia tradicional, una iglesia sencilla en uno de los barrios obreros más pobres del este de Tupelo, que no parecía muy diferente de las casas de alrededor. Era una pequeña congregación de unos 25 miembros, algunos de los cuales eran familiares de Elvis. El primo de su padre, Sayles Presley, fue uno de sus cantantes principales y también había organizado un cuarteto de gospel en la congregación. En una entrevista realizada en los años 50, Gladys, la madre de Elvis, recordaba cómo su hijo, siendo todavía un mocoso, se escapaba de su regazo y "subía gateando hasta el púlpito, se ponía de pie , levantaba la vista hasta el coro e intentaba cantar"

En 1942, con tan sólo 7 años, Elvis entró a formar parte del coro de su parroquia, lo que supuso sus primeras lecciones musicales. El  reverendo Frank W. Smith tocaba la guitarra y enseñó algunos acordes a Elvis, en lo que se considera como el primer contacto con un instrumento musical del Rey. Allí se cantaba constantemente a Dios y ese fervor caló hondo en el pequeño Elvis. Como el Rey comentaría años más tarde: "La iglesia me enseñó lo único que he aprendido sobre canto, todo lo demás ha venido de forma natural".


Elvis, asistiendo entre el público a un concierto de Gospel el 30-11-56 en el Crump Stadium de Memphis


Elvis tuvo sus primeros contactos con grupos de Gospel más profesionales en los denominados "All Night Gospel Singings", unas reuniones nocturnas de música religiosa. En estos recitales pudo ver las actuaciones de grandes cuartetos vocales, una afición que a finales de los años 40 le llevó a irse interesando por grupos y cantantes legendarios del género. Nombres como Jake Hess & The Imperials, The Statesmen Quartet, Blackwood Brothers o Sister Rosetta Tharpe dejaron en Elvis el germen del Gospel. 

Además, hizo amistad con Cecil Blackwood, hijo de Roy Blackwood, tenor de los Blackwood Brothers, y cuando Cecil y Jim Hamill formaron el cuarteto vocal Songfellows, Elvis estuvo a punto de unirse a ellos, cosa que hubiese supuesto un sueño para él, como años más tarde comentó (le hubiese encantado formar parte de un cuarteto Gospel, según sus propias palabras). Sin embargo, pronto le llegó la oferta de Sam Phillips y Sun Records, y la vida de Elvis siguió por otro camino, eso si, nunca alejado de los cantos sacros.

Elvis llegó a tener conocimientos realmente enciclopédicos sobre la música Gospel, conocía y le gustaban infinidad de artistas de este género, y se enorgullecía de decir que podía cantar cualquier tema Gospel que existiese, dada su extraordinaria capacidad para memorizar estas canciones.

Ya como artista consolidado, Elvis siempre defendió el legado de la música Gospel, y lo mucho que le debía la música norteamericana en su conjunto. Se puede ver a Elvis haciendo un alegato a favor del Gospel en el 68' Comeback Special, por ejemplo. Completó 3 álbumes enteramente dedicados a los cantos sacros, que le valieron 3 premios Grammy y el reconocimiento de la crítica especializada.



Elvis con The Statesman Quartet, el 27 de Julio del 56 en el Ellis Auditorium



LA MAESTRÍA ABSOLUTA DEL GÉNERO


Resulta paradójico que Elvis, el Rocker que puso en peligro los convencionalismos de la puritana sociedad americana, fuese en realidad un fervoroso creyente y la estrella que iba a llevar al Gospel, en mi opinión, a la cumbre de la calidad musical.

Este estilo es el que le permitió, en mayor medida, contar con la fascinación de la crítica especializada. Quienes conocían a Elvis sabían del entusiasmo del Rey por el género, pero para los profanos, su acercamiento al Gospel supuso un punto y aparte en la percepción del Rey como intérprete .¿Cómo ese paleto cantante de Rock'n'Roll podía inmiscuirse en un género tan difícil y selecto con tanta perfección y exquisitez? La respuesta es que Elvis era mucho más que Rock, R&B, que tiernas baladas, que Country o que Pop. Era un cantante excepcional que aunaba, en su persona, todo el legado y poso musical de raíz Norteamericano. 

Los músicos que acompañaron a Elvis en su travesía Gospel fueron de una calidad incontestable. De hecho, prácticamente coinciden con los que se encargaban de tocar en otro tipo de géneros y álbums con el Rey. Los nombres ya dan buena prueba de ello; James Burton, Norbert Putnam, Floyd Cramer, Boots Randolph, Scotty Moore, Hank Garland y un largo etcétera. 

Pero si queremos ahondar y destacar algo en lo que el Rey puso mucho énfasis dentro de su música Gospel, es en los grupos corales que le acompañaron siempre, y en diversas épocas. The Jordanaires, The Imperials o J.D. Sumner and The Stamps Quartet fueron quizás los más representativos. Cada uno de estos grupos ya de por si cuentan con un prestigio y calidad increíbles y supusieron el complemento perfecto a la soberbia voz del Rey.  


                                                     Elvis, durante la sesión de fotos del álbum How Great Thou Art.


CARACTERÍSTICAS DEL GOSPEL DE ELVIS



El Gospel es un tipo de música popular para uso congregacional. La rítmica es sencilla pero marcada, de manera natural se sigue con el cuerpo o con las palmas. Las estrofas son coronadas por los estribillos que se repiten numerosas veces. Elvis es apoyado constantemente por coros, porque si bien el Gospel es una música con una melodía simple y fácil de aprender, posee una fuerte riqueza armónica. Además, el Gospel facilita la improvisación, que realiza Elvis sobre la base coral de los estribillos.

La letra es decididamente confesional. No consiste en una tibia declaración de fe sino en una proclama valiente y decidida de Jesús (o Dios), como Salvador. El perdón por su sangre, la cruz, el amor, la fe, el sufrimiento, la victoria o la esperanza de su regreso son sus temas predilectos. Una frase medular de una canción puede repetirse innumerables veces. Los instrumentos de acompañamiento son variados, pero destacan el piano, el órgano electrónico (un instrumento que se ha convertido en emblemático del género), el bajo y la batería, por las bases rítmicas que construyen. Los solos de piano improvisados también son característicos (el Gospel es una de las fuentes de donde bebe el Jazz).

El sub-estilo que Elvis más utilizó y le gustaba dentro del género era el Southern Gospel, también conocido como música de cuarteto, debido a que cuenta casi siempre con cuatro miembros con voces diferentes, un líder, un tenor, un barítono y un bajo. En él se habla de los problemas cotidianos de la vida y de cómo Dios responde a ellos. El Gospel sureño depende mucho de las armonías vocales, con frecuencia con rangos muy amplios (por ejemplo, notas muy graves del bajo frente al tenor en falsete).






CLASIFICACIÓN DE SUS TEMAS GOSPEL



Dentro del repertorio Gospel de Elvis yo encuentro tres grandes clasificaciones claramente diferenciadas. Es, ojo, una opinión personal y queda en el oyente la posibilidad de que cada cuál tenga su propia manera de ver las cosas. Ahí va: 


TEMAS DE TEMPO RÁPIDO

En esta clase de temas destaca el ritmo endiablado, las armonías vocales y la cuadratura vocal en la voz de Elvis y la de los coristas. Se establece una especie de diálogo entre voces, alternando los registros graves y agudos para crear un consistente muro sonoro que rebosa de armonías.

Son temas idóneos para ver la calidad y compenetración que se logra entre Elvis y sus coristas. Recomiendo, en ese sentido, recrearse en las numerosas tomas alternativas de cada tema. En ellas, se pueden escuchar palmeos, el chasqueo de dedos, las consignas de ánimo y el júbilo que se nota en el ambiente. Se escucha, en definitiva, la frescura en las interpretaciones, el absoluto disfrute por parte de Elvis y demás implicados, su amor a Dios y a la música Gospel. Un disfrute al cantar raramente visto en otros artistas, y al final eso se nota en todas y cada una de sus maravillosas canciones que nos legaron.






TEMAS GRANDILOCUENTES O EN FORMA DE HIMNO

Me he permitido la licencia de "bautizarlos" así. Y es que se trata de temas donde la grandiosidad vocal e instrumental están llevadas al límite.

Temas que desgarran el alma, donde Elvis saca su talento vocal a escena de manera especial. La interpretación, sobretodo si se trata de un directo, sobrecoge, y pocas veces puedes ver a un artista transmitir tanto.

El mejor ejemplo para ver este tipo de canciones podría ser American Trilogy, interpretada por Elvis en directo en el Aloha In Hawaii de 1973. Comienza el tema de manera relajada, casi en una especie de recitar lento y pausado, y a medida que avanza la canción, va subiendo en intensidad y termina en un clímax, en un derroche sonoro, en esa grandiosidad a la que me referí anteriormente, en una comunión perfecta entre músicos e intérprete. Me gusta llamarlo sonido barroco, muy recargado orquestalmente, pero que Elvis interpretó como nadie. Esa clase de canciones que te dejan pegado al asiento, por la fuerza que transmiten y en las que el Rey no tiene rival.





TEMAS LENTOS Y DELICADOS

Esta tercera clase de temas Gospel de Elvis nos dejan ver la sensibilidad extrema del Rey, su esplendoroso minimalismo sonoro nos posibilita rescatar detalles de un cantante sin par.

Desde el sonido de su respiración tras cada frase en Who I Am, hasta la delicada y susurrada interpretación de If We Never Meet Again, pasando por la excelencia vocal en Somebody Bigger Than You And I o la sensación de tranquilidad del alma en Stand By Me. 

Increíble que un artista de la popularidad de Elvis tenga temas de este calibre, totalmente alejados de la música mainstream, pues sin duda el público potencial de estas canciones no era la gente joven. Un ejemplo más de la autenticidad musical del Rey y su compromiso con la música con la que creció.





 EL LEGADO DE ELVIS EN EL GOSPEL


En mi opinión, Elvis dejó un legado impresionante dentro del Gospel. Acercó a mucha gente a ese género al tratarse de un artista muy popular y "adaptó" los oídos de muchos fans y admiradores, haciendo más fácil la escucha de un estilo para paladares más selectos que los habituales en la música mainstream. Además, dio reconocimiento a muchos grupos a través de su persona, bien que él admiró o que estuvieron ligados a su carrera.

Después nos dejó su manera única de interpretar y la calidad de su legado de canciones, sin que se puedan encontrar temas de relleno en toda su discografía sacra. Todo ello le valió, como dije antes, el reconocimiento de sus colegas de profesión y de la crítica especializada. Y más que eso, el respeto de todo el mundo como artista creíble.

Más tarde, y ya tras abandonar este mundo, Elvis obtuvo cabida en dos distinguidos Salones de la Fama: el Gospel Hall Of Fame en 2001 y el Christian Music Hall Of Fame en 2002.


Sin duda, esté donde esté, Elvis estará muy orgulloso de su contribución......y seguramente cantando uno de sus queridos Gospel con gran pasión. Con el Rey, uno jamás camina solo.